Mi nombre es Alex Alfredo Pineda Canelas. Durante más de 13 años dedique mi vida con orgullo, valor y disciplina a servir a mi país como funcionario en el área de seguridad ciudadana, protegiendo a la comunidad y cumpliendo con mi deber.
Hoy, lamentablemente, la realidad que enfrento junto a mi familia es devastadora. Por decisiones fuera de mi control y la falta de oportunidades en Honduras, he quedado completamente desamparado. Mis sueños de culminar mi carrera universitaria y salir adelante han quedado en una pausa dolorosa, pero lo más difícil de todo no es la falta de empleo: es llegar a casa y ver a mi familia pasar necesidad sin tener qué llevar a la mesa.
Nos encontramos en un punto crítico de emergencia. No pido lujos, pido lo más básico y sagrado: alimentación para mi hogar y una oportunidad para dignificar la vida de los míos.
Ver a quienes amas sufrir por alimento rompe el alma de cualquiera. Por eso, hoy me trago el orgullo y acudo con la mano en el corazón a la solidaridad de cada persona que lea este mensaje. Cualquier donación, por pequeña que sea, representa un plato de comida o un respiro de esperanza para nosotros en este momento tan oscuro.




