On the morning of August 10, 2026, a powerful magnitude 7.4 earthquake struck western Colombia, with its epicenter near San José del Palmar in Chocó. It was one of the strongest quakes to hit the country in recent decades and caused widespread destruction across the coffee-growing region, including Risaralda department. Cities and towns such as Pereira, Manizales, and Santa Rosa de Cabal suffered collapsed or heavily damaged buildings, with hundreds of people affected and many homes left structurally unsafe.
In Santa Rosa de Cabal, this elderly woman lives alone—no husband, no children. The earthquake severely damaged her modest home: the façade is cracked nearly in half and is only being held up by temporary wooden supports and caution tape, while interior walls have separated and the ceiling is partially open and unstable. If it rains, the house risks complete collapse. She has nowhere else to go and no resources to make the repairs needed to restore even basic safety.
My grandparents who traveled to the town found her in tears, overwhelmed by the destruction and the fear of losing the only place she has left.
We are focusing on helping one family at a time. While the broader region continues to receive support from other relief programs, we are using this platform to provide direct, targeted assistance to this woman so she can regain a safe home. Every expense will be fully documented, and we will share real-time updates throughout the process so donors can see exactly how their contributions are being used.
Español:
En la mañana del 10 de agosto de 2026, un potente terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el Chocó. Fue uno de los sismos más fuertes registrados en el país en las últimas décadas y provocó daños generalizados en la región cafetera, incluyendo el departamento de Risaralda. Ciudades y municipios como Pereira, Manizales y Santa Rosa de Cabal sufrieron el colapso o graves daños en edificios, dejando a cientos de personas afectadas y muchas viviendas en condiciones de inseguridad estructural.
En Santa Rosa de Cabal, esta señora vive sola: no tiene esposo ni hijos. El terremoto dañó severamente su casa: la fachada está partida casi por la mitad y solo se sostiene con soportes de madera temporales y cinta de precaución; las paredes interiores se separaron y el techo está parcialmente abierto e inestable. Si llueve, la vivienda corre el riesgo de colapsar por completo. No tiene a dónde ir ni los recursos para realizar las reparaciones urgentes que necesita para recuperar un mínimo de seguridad.
Familiares que viajaron al municipio la encontraron llorando, devastada por la destrucción y el temor de perder el único hogar que le queda.
Estamos enfocándonos en ayudar a una familia a la vez. Mientras la región en general sigue recibiendo apoyo de otros programas de ayuda, estamos usando esta plataforma para brindar asistencia directa y enfocada a esta señora, de modo que pueda volver a tener un hogar seguro. Cada gasto será documentado por completo y compartiremos actualizaciones en tiempo real durante todo el proceso para que los donantes puedan ver exactamente cómo se están utilizando sus aportes.




